Publicado en La Galerna el 29 de enero de 2020.
“Cantar
bien o cantar mal
en
el campo es indiferente
pero
en llegando a donde hay gente
cantar
bien o no cantar”.
No
recuerdo dónde escuché esos cuatro versos que les he dejado a modo de entradilla,
de hecho no sé si son versos, una estrofa de una canción o qué, pero para lo
que vamos a tratar nos vienen a la perfección.
Ya
sabrán de este eterno debate que se ha instalado en lo que ahora se llama “fútbol
moderno” sobre jugar bien o jugar mal. Hay en ciertos entornos deportivos y
periodísticos donde prima sobre cualquier aspecto el jugar bien, y justifican cualquier
resultado, ya sea este un descalabro o no, con que “el equipo ha jugado bien”.
Problema: Nadie hasta hoy nos ha definido qué es jugar bien, y ya les adelanto
que yo tampoco lo voy a hacer. Sí les puedo afirmar que yo prefiero que mi
equipo juegue bien, entendiendo como bien que sus partidos me resulten
entretenidos y poco más, ya que no tengo los conocimientos suficientes como
para ponerme aquí a analizar tácticas futbolísticas. Ahora, en cuanto a lo que
nos incumbe en La Galerna, que es el Real Madrid, hay que decir que este giro
que ha tomado nuestro equipo ha supuesto dos cosas: La primera, resulta que sí
tenemos entrenador. Ante esas dudas que sobrevolaban el Bernabéu y que sólo
atribuían los éxitos del equipo a la flor de su entrenador, este cambia el guión,
llena la alineación de centrocampistas y eso descoloca a rivales y críticos. La
segunda, el equipo se ha apropiado del balón en los partidos, ha ganado solidez
pero ha perdido profundidad, la famosa pegada. El Real Madrid ha empatado en esta
liga cuatro partidos a cero y es el equipo menos goleado del campeonato, el
cual lidera. 13 goles en contra y 39 a favor. Como comparativa en las ligas
europeas, en Alemania el líder RB Leipzig lleva a favor 51 goles y 23 en contra, el
Bayern, segundo, un balance de 55-22. En Inglaterra, el Liverpool, 54-15 y el
Manchester City 65-27. Italia, Juventus 40-21, Inter 42-18. De los líderes de
Europa, somos el equipo menos goleador y el menos goleado, en diferencia de
goles seríamos sólo terceros por delante de la Juve. ¿Ha cambiado el Real
Madrid su identidad de fútbol directo por otra más elaborada? En mi opinión, no
ha quedado más remedio que hacer de la necesidad virtud, y eso dice mucho de la
mano del entrenador, uno que aparte de flores parece que sabe los mimbres que
tiene y los teje de un modo adecuado para crear el cesto que necesita. Que me
aburro un poco a lo largo de los partidos, pues sí no voy a mentirles. Que echo
de menos ese vértigo que nos daban Cristiano, Bale y Benzema cuando se les
llamaba, peyorativamente, atletas, pues también. Pero es que Cristiano ya no
está, Bale tampoco y Benzema desarrolla otro rol en el equipo. Y lamento
decirles que esos tiempos, como las golondrinas de Bécquer, ya no volverán, así
que el equipo ha adoptado el darwinismo como filosofía y ha evolucionado por
selección natural, en este caso por plantilla. No sé si jugamos bien o jugamos
mal, ni sé qué es jugar bien o jugar mal, pero ya que hemos citado a Darwin
hablaremos también del ADN del Real Madrid, y este, sin duda alguna, por muchas
mutaciones que desarrolle y muchas adaptaciones que tenga, consiste sólo en
ganar. Así lo dice nuestra historia y así nos lo han ido transmitiendo nuestros
mayores, y de momento vamos ganando.
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obligatorio.
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